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Agustín

Hace dos años ya que Agustín llegó a este mundo y hoy sigo recordando con una sonrisa todo el proceso.
Empecé el embarazo consultando con otro obstetra, hijo de mi ginecólogo, no terminaba de gustarme, estábamos en plena pandemia y los controles eran por videollamada, no me cerraba. Justo se daba que se iba a ir a vivir afuera así que fue el impulso para buscar uno por mi lado. Él me recomendó dos, pero yo busqué por mi cuenta. Fui a facebook a la página de “recomendación obstetrica buenos aires”, hice la consulta pública y de 20 que me contestaron, 15 me recomendaron a Emi. Saqué turno y lo empecé a seguir por instagram. Ya antes de ir a la primer consulta lo amé. Y post primer consulta lo amé dos veces. La paciencia, docencia y alegría que ponía a cada consulta.
De entrada Emi me dijo “mientras vos quieras, te sientas bien, el bebé esté bien y todos los controles salgan 10 puntos, los espero hasta semana 41.4. Si algo está 9 puntos hablamos”. Ya estaba en semana 41.2, fui a hacerme monitoreo y eco por guardia al finochietto porque era sábado y el monitoreo salió 9 puntos. Me acuerdo que la médica de guardia lo llamó a Emi al celu y dijo “estoy en el sanatorio, ahora voy” y se apareció con la comida de la perrita, jaja, muy muy sábado. Fer tuvo que salir corriendo a buscar el bolso. Yo le pregunté si había posibilidad que nazca por parto vaginal y me dijo que la posibilidad estaba y me explicó todo con mucha claridad. Así que le pedí que probarámos. Así estuvimos unas horas con inducción, Fer y yo solos, por momentos con la partera, pero nos dejaron muy tranquis en un momento íntimo y especial para nosotros, con la playlist que había armado para el embarazo, y no avanzaba en nada la dilatación y además con la rotura de bolsa notamos líquido meconial, así que todos los tiempos se achicaban. Después de varias horas Emi me preguntó qué quería hacer y le dije que ya estaba, que ya habíamos probado y no avanzamos nada. Siempre tuve intención de parto vaginal, sin embargo, Agus tenía otros planes y fuimos a cesárea. La prioridad era encontrarnos con Agus gozando los dos de buena salud.
En la sala de parto Emi puso Divididos para nosotros y fue muy rápido. Agus nació sanito, pesando unos 4kg y agarrándose de la teta a minutos de haber nacido.
Hay un gesto que no me olvidaré jamás y que me recontra emociona, que es que cuando me estaban cosiendo Emi me dió un re beso en la mejilla con barbijos de por medio, en felicitación, con cara de orgullo y felicidad.
Amo cada segundo de esta experiencia. Podría contar mucho más, pero sería interminable, como nuestros agradecimientos a Emi.

Guadalupe G.